Antes y después
Antes: Antes: cocina cerrada, encimeras desgastadas y poca entrada de luz.Después: cocina abierta con isla porcelánica y mobiliario blanco y madera.
Trabajos realizados
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Demoliciones y apertura de tabique para integrar cocina-comedor con refuerzo de dintel no portante.
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Isla central forrada en porcelánico veteado (frente y costados en inglete) con fregadero bajo encimera y tomas ocultas.
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Mobiliario de cocina a medida: bajos en laca blanca y altos en chapa de roble con herrajes ocultos.
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Backsplash y encimera en porcelánico a juego con la isla; zócalo en aluminio negro.
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Electrodomésticos integrados (columna horno + micro, lavavajillas panelable) y frigorífico en módulo alto.
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Iluminación en capas: dicroicos LED + colgantes tipo globo sobre isla + led lineal bajo mueble.
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Suelos continuos: madera/laminado roble en zona de día y pavimento técnico en área de trabajo.
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Actualización de instalaciones eléctricas y de fontanería; previsión de ósmosis y reciclaje.
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Pintura plástica mate y paleta neutra para potenciar luz natural; vegetación interior.
Materiales y acabados
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Encimera/antepecho/isla: porcelánico veteado 12 mm, canto ingletado 45º.
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Mobiliario: frentes lacados blanco mate + módulos superiores en roble natural.
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Tiradores: uñero integrado; bisagras y guías soft-close.
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Iluminación: downlights LED 3000K, colgantes globo Ø20 cm, tira LED bajo mueble.
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Suelos: madera/laminado roble en zona social; gres técnico antideslizante en zona húmeda.
Resultado
La cocina se convierte en el corazón de la casa: una isla escultural organiza el espacio, los acabados blancos y madera aportan calidez y la iluminación en capas mejora la funcionalidad. La reforma incrementa almacenamiento y luz, manteniendo un estilo atemporal y mediterráneo.

